A principios de verano estuvimos viviendo durante un mes en Catania, tiempo en el que pudimos conocer bien a fondo esta encantadora ciudad siciliana. Ahora que he dejado reposar un poco las ideas, es el momento idóneo para ponerme a escribir este artículo de todo lo que ver en Catania, con todos mis consejos y sugerencias para disfrutar al máximo de la experiencia por la ciudad, sobre todo si tienes solo uno o dos días para recorrerla.
Y es que Catania es una de esas ciudades que sorprenden. Levantada una y otra vez a los pies del Etna, tras terremotos y erupciones, es una ciudad barroca construida con piedra de lava negra, con un centro histórico bastante concentrado, muy fácil de recorrer a pie. Y, la verdad, con un ambiente mucho más auténtico y menos masificado que otros destinos de Italia.
Por cierto, si también vas a pasar por la capital de la isla, aquí tienes mi guía de que ver en Palermo.

💡 Consejos rápidos para tu viaje a Catania
Antes de empezar con todos los lugares que ver en Catania, quiero pararme para darte algunos consejos prácticos que te vendrán genial para organizar tu viaje:
- 🚐 Cómo llegar del aeropuerto al centro: hay varias opciones para ir desde el aeropuerto de Catania hasta el centro de la ciudad. La más cómoda es reservando un traslado privado, pero abajo te dejo todos los detalles.
- 🚗 Recorrer Sicilia en coche: Compensa si quieres visitar pueblos o rincones alejados de Catania a los que no llega fácilmente el transporte público, como el Valle de los Templos de Agrigento. Nosotros solemos comparar precios en DiscoverCars.
- 🎟️ Reserva un free tour: una de mis formas favoritas de conocer una ciudad es hacer un recorrido guiado con un local. Si es tu primera vez en Catania, mi recomendación es este free tour por Catania.
- 🛏️ Dónde alojarse: En este caso nosotros no nos alojamos en un hotel, sino en un apartamento ya que estuvimos durante un mes. Pero puedes encontrar muchos alojamientos a buen precio en la ciudad.
Qué ver en Catania: Imprescindibles que visitar
Te proponemos un recorrido lógico que empieza en la plaza principal y va subiendo por la Via Etnea.
Piazza del Duomo

Es el mejor punto para empezar y, para mí, el corazón de la ciudad. La plaza está rodeada de edificios barrocos, como el Palacio de los Elefantes (el Ayuntamiento), y lo que más me llamó la atención es su combinación de piedra negra de lava y mármol blanco. Aquí se ve muy bien que Catania está construida a los pies de un volcán. Esta plaza es el lugar más concurrido de la ciudad, especialmente al atardecer y primeras horas de la noche, cuando verás mucho movimiento de turistas y locales disfrutando del ambiente o recorriendo la plaza mientras se comen un buen gelato.
En el centro se levanta la Fuente del Elefante, un elefante de lava negra coronado por un obelisco egipcio que se ha convertido en el símbolo de Catania. Data de finales del siglo XVII y se colocó para conmemorar la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1693.
Catedral de Santa Ágata, de lo más bonito que ver en Catania

Preside la plaza y es la iglesia más importante de la ciudad, dedicada a su patrona. Es curioso, porque se construyó en el siglo XI sobre las ruinas de unas termas romanas, la destruyó el terremoto de 1693 y se reconstruyó después en barroco siciliano de la mano de Giovanni Battista Vaccarini. Ese nombre lo vas a oír bastante durante el paseo, porque casi todo lo bonito de la Catania barroca es suyo.
Dentro está la tumba del compositor Vincenzo Bellini y el tesoro de Santa Águeda, con reliquias y joyas de gran valor. Supuestamente la entrada es gratuita, y de hecho la primera vez que entramos no tuvimos problema alguno, pero a la segunda nos vieron más pinta de turistas y nos quisieron cobrar, así que igual lo han cambiado recientemente y sí que cobran.
💡 Consejo: ojo con el horario, porque cierra a mediodía. Abre todos los días de 7:15 a 12:30 y de 16:00 a 19:00, así que organiza la mañana para pasar por aquí antes de la hora de comer. Si puede ser, evita los horarios de misa.
Porta Uzeda

Justo al lado de la catedral, muchos turistas pasan sin darse cuenta de que están ante un trozo de la antigua muralla española del siglo XVI. Es un pasaje elevado que une el Palacio y el Seminario de los Clérigos, hecho en piedra volcánica oscura con detalles de piedra caliza.
Conecta la Piazza del Duomo con el paseo marítimo y debe su nombre al duque de Uzeda, un virrey español que gobernó Sicilia. Es rápido de ver y merece la pena acercarse ya que está justo al lado de la plaza del Duomo.
Giardino Pacini
Al lado de la puerta están estos pequeños jardines (que, la verdad, no están bien cuidados) pero los incluyo por un motivo sencillo: los domingos se monta aquí un colorido mercadillo de pulgas donde puedes encontrar algún souvenir original y piezas de cerámica de Caltagirone.
💡 Consejo: el mercado de pescado que viene ahora es mucho más famoso pero funciona solo de lunes a sábado. Es decir, que si vienes el domingo, ya sabes por cuál puedes pasarte.
Mercado de la Pescheria


Este es mi consejo estrella de Catania: no te lo saltes. Es un mercado ruidoso, colorido y caótico que se monta cada mañana de lunes a sábado, de 7:00 a 13:00 aproximadamente. Aquí se juntan particulares y dueños de restaurantes para llevarse el pescado y el marisco recién sacado del mar, mientras los vendedores gritan a viva voz sus mejores piezas.
Si viste el ambiente de la Vucchiria en Palermo, te va a resultar familiar, pero este es incluso más pequeño y concurrido. Si te digo la verdad, nosotros no compramos ningún día aquí, sino en otro mercado más alejado del centro (en la Piazza Carlo Alberto di Savoia). Nos pillaba más cerca de casa y era muy económico, con chollos como un kilo de pimientos a 1 euro.
Fuente del Amenano
Al volver a la plaza por el mercado pasarás por delante de la Fuente del Amenano, que tiene una historia curiosa. Está dedicada al río Amenano, que quedó sepultado bajo tierra por las erupciones del Etna y las reconstrucciones de después. Esta fuente, esculpida en mármol de Carrara, es el único punto visible donde el río sale a la superficie.
Iglesia de la Badia di Sant’Agata

Otra obra de Vaccarini, construida en el siglo XVIII después del terremoto de 1693. Lo más llamativo es su gran cúpula, que puedes ver desde el interior y que tiene forma elíptica, decorada con estuco blanco y esculturas.
A fecha de 2026, el ticket de acceso a la iglesia tiene un precio de 7 euros e incluye la subida a la cúpula, así como la entrada a otras 3 iglesias de la ciudad: Santa Trinità, Santa Maria dell’Aiuto e Casa di Loreto y Santa Rita. Merece mucho la pena, incluso si no te apetece visitar más iglesias, porque vas a poder disfrutar de unas vistas impresionantes de la plaza y todo el centro de Catania.
Recorrer la Via Etnea, de lo más destacado que hacer en Catania

Una de las mejores cosas que hacer en Catania es simplemente pasear por la Via Etnea, la calle principal y más emblemática del centro histórico. Tiene una particularidad que me encanta: mires hacia donde mires, al fondo aparece la silueta del Etna. Nosotros lo vimos en todas sus formas: cubierto, despejado, con humo de una de sus pequeñas erupciones…
Es el eje del paseo y te va a ir llevando de una parada a otra; y en mi opinión tiene un ambiente completamente distinto por la mañana, al atardecer y por la noche. Mi recomendación: si estás varios días en la ciudad, pasea por esta calle más de una vez. Y hazlo despacio, sin prisa, parando en las plazas y monumentos que te voy contando.
Plaza de la Universidad

Es una de las plazas más bonitas de Catania, y está rodeada de palacios barrocos simétricos, como el Palazzo dell’Università (sede del Rectorado) y el Palazzo San Giuliano.
💡 Consejo: no te quedes solo con la fachada. Entra al Palacio de la Universidad para ver su patio y la escalinata de mármol. También hay en su interior un pequeño museo gratuito con colecciones de geología y zoología, como un esqueleto de un antiguo mamut enano que habitaba Sicilia hace más de 350.000 años. Se entra sin problema y ya que pasas por aquí, puedes aprovechar.
Basílica della Collegiata

Reconstruida a comienzos del siglo XVIII, tras el terremoto de 1693, es una de las iglesias más bonitas de Catania.
A fecha de 2026 la entrada ya no es gratuita y, la verdad que por dentro lo que pude ver desde la entrada es que era una iglesia bastante menos impresionante por dentro, y pequeña. Creo que en este caso está bien pararse a verla por fuera en tu recorrido por la Vía Etnea, pero ya.
🚶 Free tour por Catania
Por cierto, justo al lado de la Collegiata empiezan los free tours en Catania, que como ya te he comentado me parecen la manera ideal de conocer la ciudad si no tienes mucho tiempo. En este caso concreto te lo recomiendo incluso más, ya que los guías son una maravilla.
Anfiteatro Romano
Llegando a Plaza Stesicoro, verás los restos del Anfiteatro Romano. Es uno de los mayores del Imperio y el vestigio romano más importante de la ciudad, con capacidad para entre 15.000 y 20.000 espectadores en el siglo II d.C.
Aquí hay que ser honesto: solo se ve una parte excavada, porque el resto sigue enterrado bajo los edificios modernos del centro. Por eso, creo que no merece la pena pagar la entrada, mi consejo es verlo desde fuera. Puedes dar si quieres la vuelta completa al recinto y prácticamente verás lo mismo que si pagaras, además no es realmente impresionante como el anfiteatro de Taormina.
Villa Bellini

El paseo por la Via Etnea suele terminar aquí, en el parque más antiguo y elegante de Catania. Es un pulmón verde en pleno centro, donde los locales pasean y se relajan, y desde su posición elevada tiene buenas vistas de la ciudad y del Etna. Además, me pareció muy curioso que tengan una parte del jardín donde unos parterres marcan la fecha del día.
💡 Consejo: es el sitio ideal para sentarte un rato a descansar antes de seguir.
Via Crociferi
Si solo pudiera quedarme con una calle de Catania, sería esta. La Via Crociferi es una de las calles más bonitas del centro histórico y probablemente la que mejor resume la Catania barroca: es corta, tranquila y está flanqueada por iglesias, conventos y palacios reconstruidos tras el terremoto de 1693.
Lo mejor es que está algo apartada del ajetreo de la Via Etnea, así que se pasea con calma y sin agobios. Fíjate en el Arco di San Benedetto, que cruza la calle y une el monasterio con la iglesia del mismo nombre, la bonita Plaza de San Francisco de Asís y en las iglesias barrocas que irás viendo a ambos lados. Muchas son de la escuela de Vaccarini (sí, el de siempre), seguro que ya irás reconociendo su estilo.
Teatro Greco Romano


Uno de mis favoritos de la ciudad, y a mucha gente se le pasa. Sus orígenes son griegos (siglo III a. C.), pero adquirió su forma actual en época romana (siglo II d.C.), cuando se amplió con piedra volcánica del Etna, mármol y ladrillo.
La visita dura alrededor de media hora, y en ese tiempo puedes recorrer las galerías subterráneas, subir por las gradas, llegar hasta lo que queda del odeón y ver un pequeño museo con las piezas encontradas en las excavaciones. Es una visita corta, pero que merece la pena, al ser bastante más interesante que el anfiteatro romano.
La entrada cuesta 8€, aunque hay entradas a 4€ para menores de 25.
Disfrutar de un brioche con gelato
No puedes irte de Catania sin probar un gelato con brioche, uno de los grandes clásicos sicilianos. Es exactamente lo que suena: en lugar de cucurucho, te lo sirven dentro de un brioche suave y esponjoso. Al principio puede parecer un poco exagerado, pero es una combinación deliciosa; perfecto como postre o para desayunar. Técnicamente, es aún más típico el brioche con granita, pero la granita no deja de ser una especie de granizado, y yo soy mucho más de helados (qué le vamos a hacer…).
Nosotros lo probamos en la Gelateria Maravigghia y fue todo un acierto: tenían unos gelatos increíbles, y lo mejor de todo es que no tuvimos que hacer nada de cola, a pesar de estar en pleno centro. Y eso, en una ciudad tan turística, es de agradecer. Lamentablemente, no me acuerdo del precio, pero me pareció bastante económico.
Si quieres mi recomendación, prueba alguno de los sabores típicos de la isla, como el de pistacho, aunque otros como chocolate, Nutella o Fior di Latte son un acierto seguro. Por cierto, aquí también puedes probar uno de los mejores cannoli de Catania.
Teatro Massimo Bellini
Cerca de la Plaza de la Universidad, pero algo al norte, se encuentra este teatro neobarroco, inspirado en la Ópera Garnier de París. Se inauguró en 1890 con la ópera Norma, de Vincenzo Bellini. Tiene una de las mejores acústicas del mundo, así que si te gusta la ópera, mira si hay función.
Monasterio de San Nicolò l’Arena

Cierro este listado de imprescindibles que ver en Catania con el Monasterio de San Nicolò l’Arena. Si te gustan los edificios grandes con historia, no te lo pierdas. Este antiguo monasterio benedictino se fundó en 1156 y es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2002. Es uno de los monasterios más grandes de Europa y hoy alberga el Departamento de Humanidades de la Universidad de Catania.
El complejo es barroco y cuenta con dos claustros, varios jardines y amplias salas repartidas en distintos niveles.
Consejo: algunas zonas se pueden visitar libremente, pero lo más interesante es la visita guiada, donde se pueden ver las diferentes estancias, ruinas romanas, flujos de lava… Si tienes tiempo, merece la pena hacerla, cuesta 10€ y dura alrededor de una hora. Eso sí, solo se puede hacer en inglés o en italiano. Es mejor reservarlo online con antelación para poder garantizarte la plaza.
Otros lugares que visitar en Catania
Con uno o dos días, los imprescindibles ya te van a llenar la agenda. Pero si te sobra tiempo, o si vuelves a la ciudad, aquí tienes otros sitios que también pueden merecer la pena.
- Porta Garibaldi: arco triunfal barroco que se construyó en 1768 para celebrar la boda del rey borbón Fernando I de las Dos Sicilias, aunque hoy lleva el nombre de Giuseppe Garibaldi, símbolo de la unificación italiana.
- Plaza Mazzini: Un espacio cuadrangular y simétrico, rodeado por cuatro palacios barrocos casi idénticos, sostenidos por portales de piedra de lava y con largos balcones de hierro forjado. Me pareció una de las más bonitas de Catania.
- Los paraguas de Vía Pardo: aquí podrás hacerte una foto en uno de los rincones más fotogénicos de la ciudad, una calle llena de terrazas decoradas con paraguas colgantes de diferentes colores.
- Castillo Ursino: es una fortaleza de planta cuadrada con cuatro torres cilíndricas que ha sido residencia real de la corona de Aragón, prisión y cuartel. Se construyó al lado del mar pero la lava de la erupción del Etna de 1669 lo alejó casi un kilómetro de la costa. A fecha de 2026 se encuentra cerrado por reformas, así que yo no lo pude visitar.
- Terme Achilliane: unas termas romanas subterráneas bajo la zona del Duomo, una de esas cosas que se pasan por alto. De visita corta, apenas 15 minutos. La entrada cuesta 7 euros e incluye la visita al Museo Diocesano.
Mapa de Catania con los lugares imprescindibles
Que ver cerca de Catania
Monte Etna
Visitar el Monte Etna es la mejor excursión que hacer cerca de Catania. Hay varias opciones para organizarse y disfrutar de tu día por el volcán, pero mientras escribimos un artículo completo en el que explicarte a fondo como visitarlo, lo resumiré diciendo que la opción más cómoda es con tu coche, ya que podrás conducir hasta el Refugio Sapienza, a solo 35 kilómetros de la ciudad. Este refugio ya se encuentra a unos 1.900 metros, y desde el lugar podrás coger el teleférico o incluso explorar por tu cuenta los cráteres.
Una opción incluso más cómoda (o la que tienes que hacer si no alquilas un coche, como fue nuestro caso) es reservar una excursión de día completo, que cuesta ahora mismo 55 euros e incluye la recogida en tu hotel o alojamiento, el transporte hasta el volcán, ruta de senderismo con el guía por los cráteres, el acceso a una cueva de lava e incluso una degustación de diferentes aceites, vinos y embutidos en una bodega. Por cierto, en esa bodega nosotros aprovechamos para comer unas focaccias gigantescas, que además de buenas nos parecieron baratísimas (unos 10 euros, con patatas fritas).
Taormina

Otra de las excursiones más típicas que hacer desde Catania es Taormina, un precioso pueblo asomado al mar Jónico, famoso por su teatro greco-romano con vistas al Etna, su Isola Bella y su calle principal, el Corso Umberto. Es una excursión muy fácil de hacer porque a lo largo del día hay muchas salidas diarias.
La opción más fácil para ir de Catania a Taormina es el bus: tendrás que cogerlo en la Estación Central de Buses de Catania (Via Archimede 209) y asegurarte de bajar en la Taormina Terminal de Bus (Vía Luigi Pirandello, 133) que es la más cercana al centro. Lo digo porque este pueblo está en lo alto de una colina, y el bus también hace parada a los pies, algo más cerca de la playa, así que si te bajas ahí luego tendrás que coger el funicular o prepararte para subir un montonazo de escalones. El billete de bus cuesta 5,10€ por trayecto y puedes comprarlos en la web de Interbus.
No recomiendo ir en tren porque ahora mismo solo hace parada en Taormina-Giardini, que es otro pueblo a las afueras de Taormina, y desde ahí tendrás que hacer transbordo y coger un bus hasta lo alto de Taormina. Dado que el bus es incluso más barato que el tren, creo que es más práctico coger el bus, aunque el trayecto en tren sea más bonito.
Siracusa
La antigua ciudad griega y su isla de Ortigia son otra de las grandes excursiones desde Catania: el Parque Arqueológico de Neápolis, la Piazza Duomo de Ortigia, sus callejuelas junto al mar; toda la zona en general de la bella isla de Ortigia ya hace que merezca la pena el viaje.
En este caso es igual de cómodo tanto el trayecto en tren como en bus, así que puedes optar por la opción que más te convenga:
- En bus: hay unas 29 salidas diarias con Interbus, de alrededor de 1 h y 20, a un precio de 6,2€. Es algo más barato que el tren. El bus se coge en la Estación Central de Catania (mismo lugar que para ir a Taormina), pero recuerda bajarte en Siracusa en Corso Gelone, 52; que es lo más cerca posible de Ortigia.
- En tren: se tarda prácticamente lo mismo, cerca de 1 hora y 20 pero la verdad que el trayecto en algunos puntos es muy bonito. Los billetes cuestan 8,8€. También es una opción cómoda, porque la estación de tren de Siracusa está bastante cerca de Ortigia, aunque cuando fuimos estaban reformándola así que estaba un poco destartalada. Para comprar los billetes, mejor en la web oficial de Trenitalia.
Qué comer en Catania (y dónde)
Si en Palermo ya tenía claro que a Sicilia no se viene a hacer dieta, en Catania lo confirmé. Lo primero que probé al llegar a la ciudad fue la cipollina, que me pareció deliciosa, pero hay bastante dónde elegir.
Arancino


En Palermo se dice arancina y en Catania arancino. Pero lo curioso es que aquí no solo cambia el nombre, también la forma. El arancino catanés suele ser puntiagudo, y dicen que imita al Etna.
- Qué es: una bola de arroz rellena, rebozada y frita (en este caso, con forma de cono).
- Mi consejo: prueba el clásico «al ragù» (carne y guisantes) y el «al burro» (jamón cocido, mozzarella y bechamel). Son contundentes, así que más que un aperitivo, es casi una comida.
- Dónde probarlo: no te van a faltar lugares dónde encontrar arancinos, pero los que más nos gustaron fueron los de Canusciuti Sicilian Café, un lugar muy céntrico, justo al lado de la bonita Plaza de San Francisco de Asís. Puedes pedirlos en el local y comerlos en la terraza, o cenar en el gastrobar (en este caso, con menos variedad de arancinos, solo un entrante).
Pasta alla Norma
Este sí que es un plato que nació en Catania y que no puedes dejar de probar. Lleva pasta con tomate, berenjena frita, albahaca y ricotta salada rallada por encima. Su nombre es un homenaje a la ópera Norma de Vincenzo Bellini.
Mi consejo: pídela en un restaurante de la ciudad y no en uno de los más turísticos de la Piazza del Duomo. A mí me gustaron los rigattoni alla Norma de Trattoria del Cavaliere, especialmente porque sus precios son imbatibles: los platos valen solo 6,5€.
Cipollina
Es un hojaldre relleno de cebolla, tomate y mozzarella (a veces con prosciutto). Se come calentito, y es perfecto para un tentempié mientras paseas por Catania. Si te digo la verdad, el que dicen que es el mejor de la ciudad (y que me encantó) fue el de I Giganti – Bar e rosticceria, pero está bastante lejos del centro, en la zona cercana al paseo marítimo del norte de Catania. Si prefieres un lugar más cerca, la cipollina de Canusciuti también está muy buena.
Granita con brioche
Es una granita (granizado) de sabores como almendra, pistacho, café o limón, que se sirve con un brioche para mojarlo.
Mi consejo: si quieres seguir la tradición, pídela por la mañana, aunque a mí lo que más me gustó fue el gelato con brioche de la Gelateria Maravigghia, del que te hablo más arriba en la guía.
Dónde alojarse en Catania
En este caso concreto no podemos darte una recomendación directa, ya que nosotros pasamos un mes en Catania, así que nos alojamos en un apartamento algo alejado del centro, pero muy cerca del paseo marítimo. Si visitas Catania solo unos pocos días, lo ideal es alojarse en el centro histórico, en torno a la Piazza del Duomo o la zona de Stesicoro, para hacer casi todo a pie.
Por eso, creo que una buena recomendación sería el Hotel Biscari, que se encuentra a menos de 300 metros de la catedral y, francamente, su relación calidad-precio parece muy buena.
Cómo llegar a Catania desde el aeropuerto
El aeropuerto de Catania-Fontanarossa está a solo unos 4-5 km del centro, así que es muy fácil llegar al centro de Catania desde el aeropuerto.
- 🚌 Alibus: cuesta 4 € y tarda unos 15 minutos hasta la estación central. Pasa más o menos cada 18-25 minutos, con primera salida a las 4:40 y última a las 00:30. Hace muchas paradas a lo largo de la ciudad, así que puedes bajarte en la que te toque más cerca de tu hotel.
- También puedes llegar cómodamente en tren, sobre todo si tu alojamiento no está muy lejos de la estación de Catania Centrale. Hay muchas frecuencias diarias y el billete cuesta solo 2,20€; búscalo directamente en Trenitalia.
- La manera más cómoda es reservar el traslado privado, sobre todo si sois un grupito grande, o traéis bastante equipaje.
- Si alquilas un coche, te aconsejo buscar un hotel que tenga aparcamiento y también consultar con tu alojamiento sobre el permiso de circulación si tu hotel está en el centro, ya que la zona del casco histórico de Catania está restringida al tráfico.
Preguntas frecuentes para tu viaje a Catania
¿Cuántos días necesitas para ver Catania?
Si quieres ver la lista de imprescindibles que te hemos mostrado, necesitarás al menos dos noches en la ciudad. Ten en cuenta además que una excursión al Etna ya se te llevará fácilmente casi todo el día.
¿Qué no te puedes perder en Catania?
Si tienes extremadamente poco tiempo para ver en Catania, lo que no te puedes perder es la Piazza del Duomo y la Catedral de Santa Ágata, un paseo por Vía Etnea y el Mercado de la Pescheria.
¿Catania es peligrosa?
A ver, aunque es una ciudad algo decadente y caótica, nosotros pasamos un mes y en ningún momento sentimos que fuera peligrosa. Es cierto que un guía nos contó que la zona de Librino era bastante peor, pero está muy lejos del casco histórico.
¿Qué ver cerca de Catania?
Hay muchos lugares que ver cerca de Catania, como el Monte Etna, Taormina o Siracusa. Si no quieres alquilar coche, no te preocupes porque es fácil llegar en transporte público también a pueblos preciosos como Ragusa o Noto.
Así acabamos nuestra guía sobre los imprescindibles que ver en Catania. Espero que te vengan genial los consejos, las recomendaciones de lugares dónde comer, etc. Si tienes cualquier duda, déjame un comentario. Y ya sabes, ¡feliz viaje!
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