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Reservar ahoraAyer mismo volvimos de nuestro viaje recorriendo Sicilia, así que ahora, con las ideas frescas, es el mejor momento para contarte qué ver en Palermo. La capital siciliana me ha parecido una de las ciudades más interesantes que he visitado en Italia, con una mezcla única de culturas y una personalidad muy peculiar: es de esas ciudades que, o la amas, o la odias.
Es cierto que se le puede acusar de ser caótica y muy sucia, pero también es una ciudad súper especial con iglesias bizantinas, palacios, maravillosa gastronomía y una sensación de autenticidad que cuesta encontrar en algunos otros destinos italianos.

QUÉ VER EN PALERMO: Imprescindibles que visitar
💡 Consejos rápidos para tu viaje a Palermo
Antes de empezar con todos los lugares que ver en Palermo, déjame darte algunos consejos prácticos que te vendrán de perlas para organizar tu viaje:
- 🚐 Cómo llegar del aeropuerto al centro: existen varias opciones para ir desde el aeropuerto de Palermo hasta el centro de la ciudad, pero si buscas comodidad, la mejor alternativa es reservar un traslado privado.
- 🚗 Recorrer Sicilia en coche: me imagino que visitarás más rincones de la isla, y en ese caso te recomiendo alquilar un coche. Tendrás mucha más libertad para descubrir pueblos y rincones menos turísticos, donde es difícil o imposible llegar en bus o tren directo. Nosotros solemos comparar precios en DiscoverCars.
- 🎟️ Reserva un free tour: una de mis formas favoritas de conocer una ciudad es hacer un recorrido guiado con un local. Si es tu primera vez en Palermo, te recomiendo este free tour por Palermo.
- 🛏️ Dónde alojarse: si todavía no tienes hotel, nosotros nos alojamos en un bed and breakfast muy cerca del centro que nos gustó mucho, sobre todo por su ubicación y la relación calidad y precio.
Catedral de Palermo

Empezamos fuerte con uno de los grandes símbolos de la ciudad y uno de los monumentos más importantes de Sicilia, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.
Llama muchísimo la atención su grandiosidad y su mezcla única de estilos. Y es que, aunque la catedral se construyó en 1185 sobre una basílica bizantina, ha ido reformándose muchas veces a lo largo de los siglos. Un buen ejemplo es su espectacular pórtico de estilo gótico catalán, cuya construcción se prolongó durante cerca de dos siglos.
Personalmente, el exterior me impresionó más que el interior, aunque merece la pena entrar para contemplar algunas de sus principales joyas. Entre ellas destacan las tumbas reales, como la del Emperador Federico II o la de la reina siciliana Constanza de Aragón.
Es curioso, pero es una de las pocas iglesias importantes de Palermo con entrada gratuita.
Porta Nuova
Después de visitar la Catedral te recomiendo caminar por Vía Vittorio Emmanuele y acercarte hasta la Porta Nuova, situada justo al lado del Palacio de los Normandos.
Esta monumental puerta fue construida en 1584 para conmemorar la entrada triunfal en Palermo del emperador Carlos I (el nieto de Isabel La Católica) tras la conquista de Túnez. Tiene un estilo barroco notable, pues cuenta con una gran decoración de estatuas, columnas, pilares y distintos elementos, como el águila de mármol con el escudo de armas real.
Palacio de los Normandos, el mayor imprescindible que ver en Palermo
Como te decía, muy cerca de la Porta Nuova te toparás con otro de los grandes imprescindibles que visitar en la ciudad, que además es otro de los monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad en la ciudad.
Fue construido por los árabes como fortaleza en el siglo IX, pero tras la conquista normanda se reformó y se empezó a conocer por este nombre. En la actualidad es sede del Parlamento Siciliano, considerado el órgano legislativo más antiguo del mundo. De hecho, celebró su primera asamblea en este palacio en 1130, para proclamar como rey a Roger II de Altavilla. Es también la residencia real más antigua de Europa.
Durante la visita podrás ver su curiosa mezcla de estilos y recorrerás diferentes estancias, como sus patios, jardines, y los aposentos reales, al menos si lo visitas cualquier día excepto martes y miércoles, ya que estos dos días no es posible visitar el recinto completo.

Pero lo que más destaca de la visita es, sin duda, la Capilla Palatina. Fue encargada en el siglo XII por Rogelio II de Sicilia para servir como capilla real y es una auténtica maravilla.
Lo que más me impresionó fueron sus increíbles mosaicos bizantinos dorados, que cubren gran parte de las paredes, aunque también merece la pena fijarse en las muqarnas del techo, un elemento decorativo propio de la arquitectura islámica que resulta muuuy inusual en una capilla cristiana. Esa mezcla de influencias normandas, bizantinas y árabes es precisamente una de las cosas que hacen tan especial a Palermo.
La entrada cuesta 19€, aunque hay algunas reducciones que puedes consultar directamente al comprar las entradas en su web oficial.
Parco d’Orleans

A solo una calle de distancia del Palacio Normando está uno de esos lugares más desconocidos de Palermo, que mucha gente pasa por alto en sus itinerarios. Este parque se construyó a mediados del XIX como reserva, junto al Palacio d’Orleans. Encantará sobre todo a los más peques, porque todavía mantiene diferentes especies de animales que no pueden liberarse en su hábitat natural, como antílopes, gamos y muchas especies de aves.
Además, en verano (y primavera) agradecerás pasear bajo la sombra de sus frondosos árboles. Por cierto, tienen especies curiosísimas, de lugares tan alejados como Australia).
Pasear por Via Porta di Castro
Después de visitar el parque, puedes acercarte hasta la Iglesia de San Juan de los Eremitas, que destaca por sus curiosas cúpulas rojizas. Cerca de la iglesia empieza la Via Porta di Castro, una típica calle palermitana donde podrás pasear y disfrutar de la verdadera esencia de la ciudad. A lo largo del camino no perderás de vista la cúpula de la Iglesia del Gesú.
Iglesia del Gesú di Casa Professa
Es considerada uno de los templos barrocos más importantes de Sicilia, y no me extraña ya que es verdaderamente impresionante. Su construcción finalizó en la década de 1630, y sirvió como sede de los jesuitas en la ciudad. Su exterior es muy austero y contrasta mucho con su interior, que destaca por la gran decoración de mármoles policromados, esculturas, frescos y numerosos detalles típicos de su estilo barroco.
La entrada no es gratuita; cuesta 2 euros.
Plaza Bellini

El itinerario que te proponemos continúa después hacia la Piazza Bellini, una de las plazas con más encanto del centro histórico de Palermo. Aunque no es especialmente grande, está rodeada por algunos edificios emblemáticos como el propio Teatro Bellini, del que recibe el nombre.
Pero lo que más llama la atención son las características cúpulas rojas de la Iglesia de San Cataldo, un gran ejemplo de la arquitectura árabe-normanda de Sicilia. Al lado de esta iglesia verás la Iglesia de Santa María del Almirante, también conocida como La Martorana.
La verdad que me pareció un rincón muy fotogénico de la ciudad, que refleja a la perfección la mezcla de culturas árabe, normanda y bizantina que han marcado la historia de la isla y, por supuesto, de Palermo.
Iglesia de La Martorana, una de las más sorprendentes de Palermo
Si te soy sincero, nosotros tuvimos la mala suerte de encontrárnosla cerrada, así que no te puedo contar mucho de mi experiencia. Aún así, es uno de esos lugares más recomendados por los guías locales y cualquier guía de viaje de la ciudad.
Y es que La Martorana es una de las iglesias más emblemáticas de Palermo. Se construyó en el siglo XII como iglesia bizantina ortodoxa, y siglos después pasó a ser parte del convento de monjas fundado por Eloísa Martorana, de quien heredó su nombre actual.
Destaca precisamente por su mezcla única de frescos barrocos y mosaicos bizantinos, considerados de los más antiguos y valiosos de Sicilia. Por cierto, las monjas de este convento fueron las creadoras de la frutta martorana, un famoso dulce elaborado con pasta de almendra que imita la forma de frutas y verduras.
La entrada cuesta 2 euros y solo es posible visitarla por las mañanas, de 9 a 13.
Probar los cannoli del Monasterio de Santa Catalina de Alejandría.


Dejando atrás la Plaza Bellini, te recomiendo acercarte hasta I Segreti del Chiostro (puedes buscarlo tal cual en Google, aunque también verás un cartel en la calle así que es difícil que te pierdas). Y es que esta pastelería, situada dentro del Monasterio de Santa Catalina de Alejandría, es el lugar donde probarás los mejores cannoli de la ciudad, elaborado siguiendo la receta tradicional de las monjas que residían aquí.
Si no sabes lo que son los cannoli, son unos deliciosos tubos de masa enrollada crujiente, que se rellenan al momento con queso ricotta y pistachos. Son deliciosos y no están mal de precio, pues creo recordar que nos costaron alrededor de 4€ cada uno y eran enormes. Además no es el único dulce que podrás probar; venden también frutta martorana, cassata al horno, galletas de almendra y muchos otros dulces y postres sicilianos.
Lo mejor de todo es que podrás disfrutar de tus cannoli sentado en el precioso claustro del monasterio, una magnífica experiencia que seguro te ayuda a reponer fuerzas para seguir pateándote la ciudad.
Plaza Pretoria y la Fontana de la Vergüenza

Justo al salir de comer tu delicioso cannoli puedes llegar a la Plaza Pretoria, que me pareció la plaza más bonita de Palermo. Aquí la gran protagonista es la Fontana Pretoria, una fuente preciosa y monumental que se construyó en el siglo XVI para el jardín privado de una casa señorial de Florencia. Sin embargo, uno de los descendientes del propietario, logró venderla al Senado de Palermo, quien la desmontó en piezas, la cargó en un barco y la trajo hasta aquí.
Se le conocía como Fuente de la Vergüenza por la desnudez de las figuras de mármol que la adornan.
A fecha de mayo de 2026, se encuentra en restauración, así que no podrás acercarte tanto como antes a la fuente, pero como puedes ver en la imagen todavía se ve impresionante. Eso sí, tendrás que dar un pequeño rodeo para llegar al siguiente punto de esta lista.
Quattro Canti

En el cruce de Via Malqueda con Via Vittorio Emanuele nace el verdadero centro del casco histórico de la ciudad, la Piazza Villena, una intersección construida en el siglo XVII que divide el centro en cuatro de sus barrios principales. Es un cruce de calles simétrico, con cuatro esquinas de estilo renacentista con esculturas que representan a monarcas, santas de la ciudad y elementos de las estaciones.
Se le conoce también como Teatro del Sol, precisamente porque da igual a que hora del día pases, siempre habrá al menos una de las fachadas reflejando la luz del sol.
Mercado de la Vucchiria
Otro de los lugares donde experimentarás el más auténtico ambiente siciliano es la famosa Vucchiria, un mercado que desde el siglo XII acogía a mercaderes catalanes y genoveses muy cerca del puerto, y que en la actualidad vende todo tipo de verduras, pescados y productos locales. Aquí, igual que en el Mercado de Ballaró, verás a los típicos vendedores gritando a viva voz sus productos y ofertas.
Consejo personal:
Sé que hay guías que recomiendan hacer una parada aquí para comer en alguno de los restaurantes o probar la comida callejera, pero créeme si te digo que ahora mismo el lugar es un poco una turistada; está muy bien pasar por aquí y recorrerlo para empaparte de su ambiente, pero los precios son muy superiores a los que encontrarías a una o dos calles de distancia.
Plaza de San Domenico
Como en toda ciudad italiana, vamos de plaza en plaza, y no es para menos. En esta piazza verás, además de la imponente columna de la Inmaculada Concepción en el centro, la Iglesia de San Domenico, que es la segunda iglesia más importante de la ciudad. Esta magnífica obra de estilo gótico y barroco no solo es una de las pocas iglesias de entrada gratis de la ciudad; también alberga la mayor concentración de tumbas de figuras importantes sicilianas del siglo XX, como el magistrado Giovanni Falcone, quien fue asesinado en 1992 por la Mafia.
Por cierto, en esta plaza está el centro comercial Rinascente; te lo comento porque cuenta con una terraza con una panorámica fantástica de la plaza y de parte de la ciudad.
Teatro Massimo, la tercera ópera más grande de Europa

Un poquito más alejado del centro, pero si no te importa seguir con tu paseo, puedes acercarte hasta el Teatro Massimo. Esta es la mayor ópera de Italia y la tercera de Europa. En este imponente edificio de estilo neoclásico se rodó la escena final de El Padrino III.
Recorrer la Via Vittorio Emmanuele
Otra de las mejores cosas que hacer en paseo es darte un buen paseo por Via Vittorio Emanuele, la principal calle comercial y la más antigua de la ciudad. Conecta la Porta Nuova, de la que te hablamos al principio, con Porta Felice, situada justo al ladito del mar.
Son alrededor de 2 kilómetros de calle en los que encontrarás muchísimas tiendas de artesanía y souvenirs, restaurantes, gelaterías y palacios históricos. Conforme te acerques al mar puedes pasar cerca del Palazzo Abatellis, un ejemplo magnífico del estilo gótico catalán en la isla.
Foro Itálico

Cuando llegues al mar, terminarás (casi) con el listado de nuestros imprescindibles que visitar en Palermo, al pasear por el paseo marítimo conocido como Foro Itálico. La historia de este paseo se remonta al final de la II Guerra Mundial, y es que los bombardeos a la ciudad provocaron tal cantidad de escombros que tuvieron que echarse al mar frente a las antiguas murallas, y así se fue ensanchando el paseo marítimo hasta convertirse en esta enorme explanada.
También puedes subir por unas escalinatas hasta las Mura delle Cattive, uno de los pocos restos de las murallas de la ciudad. Es una pequeña pasarela elevada con vistas agradables del puerto y el Foro Itálico.
Catedral de Monreale, otro gran imprescindible en los alrededores de Palermo


Terminando este listado de grandes imprescindibles te proponemos otro que, aunque no está en el centro histórico sino en un pueblo a unos 8 kilómetros, tiene que entrar sí o sí en cualquier itinerario de la ciudad. Hablo de la catedral de Monreale, considerada por muchos como la iglesia más impresionante de toda Sicilia.
Se construyó en el siglo XII por los normandos y forma parte del conjunto árabe-normando declarado Patrimonio de la Humanidad, pero lo que realmente la ha hecho famosa son los más de 6.000 metros cuadrados de mosaicos dorados que cubren casi todo su interior, para los que se emplearon unos 2.000 kilos de oro. De sus mosaicos destaca la imagen del Cristo Pantocrátor, situado en el ábside de la iglesia.
Si tienes tiempo suficiente, también puedes subir a las terrazas para disfrutar de su mirador, y visitar el claustro benedictino, famoso por sus elegantes columnas.
La forma más fácil de llegar desde Palermo es utilizar el autobús 389 de AMAT, que sale desde Plaza Indipendenza y tarda alrededor de 30 minutos en llegar a Monreale. Hay muchísimos buses al día, la frecuencia es cada 40 minutos.
Mapa de Palermo con los lugares imprescindibles
Otras cosas que ver y hacer en Palermo
Si te sobra tiempo para dedicárselo a Palermo o te has quedado con ganas de más, estas son algunas recomendaciones extra, aunque a nosotros nos faltó tiempo para hacerlas.
- Hacer una visita guiada a las Catacumbas de los Capuchinos.
- El Oratorio de San Lorenzo, famoso por ser el lugar donde robaron la Natividad con San Francisco y San Lorenzo, un cuadro de Caravaggio que no ha podido ser recuperado.
- El Museo Arqueológico Regional, con una gran colección de arte griego y romano.
- Pasear por el Mercado de Ballaró, otro de los más conocidos y turísticos.
- Tomar un bus urbano y visitar Mondello, el pueblo costero de aguas turquesas favorito de los palermitanos.
Dónde dormir en Palermo
Para no enrollarme demasiado, te diré de manera resumida que los mejores barrios para alojarse en Palermo son Albergheria, Kalsa, Capo y Vucchiria, todos ellos prácticamente en el centro o a pocos pasos.
En cuanto a barrios a evitar, Palermo, aunque sea una ciudad sucia y con un ambiente algo caótico, no es especialmente insegura, pero si tengo que darte una recomendación te diría de intentar no alojarte al sur de la estación. Al igual que en muchas otras ciudades italianas, las zonas alrededor de las estaciones centrales no suelen ser los lugares más tranquilos, especialmente por la noche.
Nosotros nos alojamos en el B&B Palermo Quattro Canti, a poquitos pasos de la Fuente Pretoria y muy cerca de la catedral. Pero encontrarás todo tipo de alojamientos, ya sean hoteles, hostales o apartamentos, aptos para cualquier bolsillo.
Cómo llegar a Palermo desde el aeropuerto
El aeropuerto Falcone-Borsellino se encuentra a unos 35 kilómetros del centro de Palermo, pero no te preocupes porque está muy bien comunicado.
- Autobús: la manera habitual de llegar al centro, y la más barata. Hay distintas compañías que ofrecen este servicio, como Prestia e Comandè o Terravision, que te llevarán del aeropuerto hasta la estación de Palermo Centrale. El billete sencillo cuesta 6€ (ida y vuelta son 10) y tarda unos 50 minutos. Puedes comprarlos en las taquillas del aeropuerto o en las webs de las compañías.
- Tren: no hace mucho que se ha inaugurado la línea que conecta la estación de Punta Raisi, en la parte subterránea del aeropuerto, con la estación de Palermo Centrale. Tarda entre 50 minutos y algo más de una hora, dependiendo de las paradas del tren, y cuesta 6,8€. Hay dos frecuencias cada hora y puedes comprar tu billete directamente en Trenitalia.
- Taxi o traslado: la manera más cómoda de llegar hasta tu alojamiento. Los taxis cuestan entre 40 y 50€, dependiendo de tu destino. También tienes el servicio de traslado privado, que evidentemente cuesta algo más, pero te garantiza que haya alguien esperándote en la zona de llegadas.
Preguntas frecuentes para tu viaje a Palermo
¿Merece la pena visitar Palermo en una escala de crucero?
Si pasas de crucero por Palermo desde ya te digo que sí, merece la pena visitar la ciudad incluso aunque solo tengas unas pocas horas. No vas a tener problema alguno para ver sus mayores imprescindibles, porque esta es una ciudad con un centro histórico bastante pequeño, que tiene casi todos sus atractivos a poca distancia unos de otros.
¿Qué no te puedes perder en Palermo?
Los imprescindibles que, para mí, no puedes perderte son:
– El Palacio de los Normandos.
– La Catedral de Palermo.
– La plaza de Quattro Canti
– La Fontana Pretoria.
– Y disfrutar de un delicioso cannolo en el Monasterio de Santa Catalina de Alejandría.
Pero si lees la guía, verás que hay muuuchísimo más para descubrir en esta maravillosa ciudad.
¿Cuántos días se necesitan para ver Palermo?
Esto depende de tu estilo de viaje y gustos, pero en general diría que con destinar dos noches a Palermo sería suficiente para poder ver los imprescindibles que te he recomendado en esta guía.
¿Qué ver cerca de Palermo?
Si tienes algo de tiempo para visitar los alrededores de Palermo, he de decirte que lo más popular es Monreale, a solo 8 kilómetros y famoso por su espectacular catedral, considerada la más impresionante de la isla.
Otra excursión típica es Mondello, un pequeño pueblo costero de aguas cristalinas y playas de arena blanca, a unos 10 kilómetros de la ciudad. Especialmente recomendado si visitas Palermo durante el verano.
Por último, si tienes coche o quieres seguir recorriendo Sicilia, merece la pena plantearse una visita a Cefalú. Está algo más alejado, a unos 70 kilómetros, pero es considerado uno de los pueblos más bonitos del norte de Sicilia.
Crea tu viaje a Palermo por tu cuenta
Y con esto ya sería todo lo que te puedo recomendar y aconsejar para visitar Palermo. La verdad que es una ciudad muy interesante y especial; a mí me encantó recorrerla los dos días que estuvimos.
Si tienes cualquier duda, envíanos un mensaje. ¡Que tengas un feliz viaje!
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